Cada vez es más común que nos encontremos numerosas vallas publicitarias "salpicadas" de forma estratégica por el espacio. Lo que intentan con su posición y la envergadura de su tamaño es fijar la atención del conductor que espera en un semáforo en rojo o incluso del paseante. Con la creciente necesidad de llamar la atención sobre los demás productos o servicios, se intensifican los medios principalmente visuales ya que son los que capta el receptor más rápidamente.
Este es el caso de la valla publicitaria escogida que se muestra en la imagen, como ejemplo representativo del límite al que puede llegar la capacidad imaginativa de un creador. El uso de la metáfora publicitaria como recurso principal no pasa desapercibida, ya que como podemos comprobar es el propio producto mostrado el que sujeta la valla publicitaria que lo anuncia. Se trata de una marca de adhesivos conocida con el nombre de Penline. Aunque el nombre comercial apenas aparece destacado al encontrarse la parte interna del rollo de la cinta aislante, la imagen visual actúa de protagonista y se encarga de que no pase desapercibida. Con el rollo de cinta aislante en el centro de la imagen sobre un fondo blanco se intenta captar la atención del producto, ya que se trata de un mensaje simple pero a su vez efectivo. El que esta valla este "pegada" con el adhesivo que se intenta promocionar no hace más que contribuir a demostrar la efectividad del anuncio, pero también la efectividad del producto entendiendo que es incluso capaz de pegar una valla publicitaria.
Una vez más, la imagen vuelve a ser la protagonista.
Foto extraída del blog idea creativa


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